POLITICA
22/04/2026
Ultimátum de los rectores: Sin acuerdo a la vista, las universidades vuelven a las calles en mayo
Por Jose Manuel Ferrero
La Ley de Financiamiento Universitario se ha consolidado como uno de los mayores dolores de cabeza para la Casa Rosada. En medio de una encrucijada judicial y presupuestaria, el oficialismo intenta readecuar sus números para cumplir con el fallo que obliga a financiar a las casas de estudio, mientras las autoridades académicas agotan su paciencia y preparan una demostración de fuerza en las calles.
Desde los despachos de Balcarce 50, la consigna es clara: ganar tiempo. Tras una inflación del 3,4% en marzo que trastocó los planes oficiales, la Procuración del Tesoro, dirigida por Sebastián Amerio, presentó un recurso extraordinario para dilatar los plazos de ejecución.
"Tenemos que acomodar los números para que funcione. No lo podemos pagar; en el mientras tanto, vamos ganando tiempo para poder modificar la ley", confesó un influyente operador libertario.
La tensión no solo es externa. En el Salón Martín Fierro apuntan contra el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, a quien acusan de haber "pisado" el proyecto original de recomposición. Según fuentes oficiales, existía un principio de acuerdo gestado por Santiago Caputo en febrero para recomponer salarios en un 12,3%, pero los tiempos legislativos lo hicieron naufragar. Desde el entorno de Menem se defienden: aseguran que las prioridades las fija el Ejecutivo según la coyuntura.
Para destrabar el conflicto, el lunes se llevó a cabo una reunión clave entre figuras centrales del gabinete:
• Manuel Adorni (Jefe de Gabinete)
• Luis Caputo (Ministro de Economía)
• María Ibarzabal Murphy (Secretaria de Legal y Técnica)
El objetivo es definir si se avanza con un decreto para "arreglar el stock pasado" o si se insiste con una nueva discusión en el Congreso. Se espera una nueva convocatoria a rectores para principios de mayo.
Desde el sector académico, el clima es de escepticismo total. Desmienten el supuesto pacto de febrero, afirmando que aquello fue simplemente "un aviso" y no un consenso. Los reclamos actuales se centran en:
1. La falta de compensación por los puntos salariales perdidos en 2024.
2. La ausencia de una proyección presupuestaria clara para este 2026.
Ante la falta de respuestas concretas, los rectores ya maduran una nueva movilización federal para los primeros días de mayo. Aunque desde el Gobierno algunos funcionarios minimizan el impacto social afirmando que "la gente está cansada", el recuerdo de la multitudinaria marcha de 2024 —la mayor de la era Milei— todavía genera cautela en los sectores más pragmáticos del oficialismo.
Desde los despachos de Balcarce 50, la consigna es clara: ganar tiempo. Tras una inflación del 3,4% en marzo que trastocó los planes oficiales, la Procuración del Tesoro, dirigida por Sebastián Amerio, presentó un recurso extraordinario para dilatar los plazos de ejecución.
"Tenemos que acomodar los números para que funcione. No lo podemos pagar; en el mientras tanto, vamos ganando tiempo para poder modificar la ley", confesó un influyente operador libertario.
La tensión no solo es externa. En el Salón Martín Fierro apuntan contra el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, a quien acusan de haber "pisado" el proyecto original de recomposición. Según fuentes oficiales, existía un principio de acuerdo gestado por Santiago Caputo en febrero para recomponer salarios en un 12,3%, pero los tiempos legislativos lo hicieron naufragar. Desde el entorno de Menem se defienden: aseguran que las prioridades las fija el Ejecutivo según la coyuntura.
Para destrabar el conflicto, el lunes se llevó a cabo una reunión clave entre figuras centrales del gabinete:
• Manuel Adorni (Jefe de Gabinete)
• Luis Caputo (Ministro de Economía)
• María Ibarzabal Murphy (Secretaria de Legal y Técnica)
El objetivo es definir si se avanza con un decreto para "arreglar el stock pasado" o si se insiste con una nueva discusión en el Congreso. Se espera una nueva convocatoria a rectores para principios de mayo.
Desde el sector académico, el clima es de escepticismo total. Desmienten el supuesto pacto de febrero, afirmando que aquello fue simplemente "un aviso" y no un consenso. Los reclamos actuales se centran en:
1. La falta de compensación por los puntos salariales perdidos en 2024.
2. La ausencia de una proyección presupuestaria clara para este 2026.
Ante la falta de respuestas concretas, los rectores ya maduran una nueva movilización federal para los primeros días de mayo. Aunque desde el Gobierno algunos funcionarios minimizan el impacto social afirmando que "la gente está cansada", el recuerdo de la multitudinaria marcha de 2024 —la mayor de la era Milei— todavía genera cautela en los sectores más pragmáticos del oficialismo.







