INTERES GENERAL
05/06/2026
Luto en el rock nacional: Murió el Indio Solari, el máximo mito de la contracultura argentina
Por Jose Manuel Ferrero
La escena musical y cultural argentina se encuentra conmocionada. Este viernes se confirmó el fallecimiento de Carlos Alberto "El Indio" Solari, figura central e indiscutible del rock nacional. El emblemático cantante, que supo construir un magnetismo singular y un refugio de resistencia cultural para millones de seguidores, dejó de existir en su domicilio de Parque Leloir, en la localidad de Ituzaingó.
Por cuestiones de protocolo y para dejar establecido formalmente el causal de muerte, se le realizará la autopsia correspondiente. Fiel a su estilo de bajo perfil y esquivo a los medios tradicionales, su última aparición pública había sido en enero pasado, a través de un mensaje grabado al recibir el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
El nacimiento del mito: La era de "Los Redondos"
En 1975, en la ciudad de La Plata, el Indio Solari junto a Skay Beilinson fundaron Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, una banda que cambió para siempre la historia de la música popular argentina. Desde sus inicios, el grupo se plantó desde la independencia artística absoluta y una marcada distancia de las corporaciones mediáticas.
Hasta su disolución en 2001, la banda editó nueve álbumes de estudio que hoy son pilares de la cultura colectiva:
• Oktubre
• Un baión para el ojo idiota
• ¡Bang! ¡Bang!... Estás liquidado
• Luzbelito
Sus letras, cargadas de metáforas complejas y poesía cruda, se convirtieron en el himno de generaciones que encontraron en su voz una bandera propia.
Su etapa solista y "Los Fundamentalistas"
Tras el hiato que significó la separación de Los Redondos, Solari regresó con fuerza en 2004 bajo el sello de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Su debut solista fue con El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel), al que le siguieron:
• Porco Rex (2007)
• El perfume de la tempestad (2010)
• Pajaritos, bravos muchachitos (2013)
• El ruiseñor, el amor y la muerte (2018), su último trabajo de estudio.
Durante estos años, "la misa ricotera" mutó pero no perdió fuerza; las multitudes se mudaron a distintos puntos del interior del país para seguir demostrando una fidelidad inédita en la historia del espectáculo.
La batalla contra "el míster" y los últimos años
El desgaste físico empezó a jugar su partido. En marzo de 2016, durante un show histórico en Tandil, el Indio le reveló a su público la noticia más difícil: “El Parkinson me anda pisando los talones”. Desde allí, la enfermedad se volvió parte de su narrativa pública y el artista la enfrentó con total hanqueza.
Su último recital presencial masivo fue en Olavarría en 2017. A partir de ese momento, el avance de la enfermedad modificó su rutina y lo obligó a alejarse de las tablas, confirmando su retiro definitivo de los escenarios en 2023.
Sin embargo, el Indio nunca se retiró de la creación. Apoyado en la tecnología, en 2020 sorprendió utilizando técnicas holográficas para cantar virtualmente con su banda, y continuó activo en el estudio y editando libros hasta sus últimos días.
Hoy se apaga la voz del hombre, pero el mito del Indio Solari y el pogo más grande del mundo se vuelven eternos.
Por cuestiones de protocolo y para dejar establecido formalmente el causal de muerte, se le realizará la autopsia correspondiente. Fiel a su estilo de bajo perfil y esquivo a los medios tradicionales, su última aparición pública había sido en enero pasado, a través de un mensaje grabado al recibir el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
El nacimiento del mito: La era de "Los Redondos"
En 1975, en la ciudad de La Plata, el Indio Solari junto a Skay Beilinson fundaron Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, una banda que cambió para siempre la historia de la música popular argentina. Desde sus inicios, el grupo se plantó desde la independencia artística absoluta y una marcada distancia de las corporaciones mediáticas.
Hasta su disolución en 2001, la banda editó nueve álbumes de estudio que hoy son pilares de la cultura colectiva:
• Oktubre
• Un baión para el ojo idiota
• ¡Bang! ¡Bang!... Estás liquidado
• Luzbelito
Sus letras, cargadas de metáforas complejas y poesía cruda, se convirtieron en el himno de generaciones que encontraron en su voz una bandera propia.
Su etapa solista y "Los Fundamentalistas"
Tras el hiato que significó la separación de Los Redondos, Solari regresó con fuerza en 2004 bajo el sello de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Su debut solista fue con El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel), al que le siguieron:
• Porco Rex (2007)
• El perfume de la tempestad (2010)
• Pajaritos, bravos muchachitos (2013)
• El ruiseñor, el amor y la muerte (2018), su último trabajo de estudio.
Durante estos años, "la misa ricotera" mutó pero no perdió fuerza; las multitudes se mudaron a distintos puntos del interior del país para seguir demostrando una fidelidad inédita en la historia del espectáculo.
La batalla contra "el míster" y los últimos años
El desgaste físico empezó a jugar su partido. En marzo de 2016, durante un show histórico en Tandil, el Indio le reveló a su público la noticia más difícil: “El Parkinson me anda pisando los talones”. Desde allí, la enfermedad se volvió parte de su narrativa pública y el artista la enfrentó con total hanqueza.
Su último recital presencial masivo fue en Olavarría en 2017. A partir de ese momento, el avance de la enfermedad modificó su rutina y lo obligó a alejarse de las tablas, confirmando su retiro definitivo de los escenarios en 2023.
Sin embargo, el Indio nunca se retiró de la creación. Apoyado en la tecnología, en 2020 sorprendió utilizando técnicas holográficas para cantar virtualmente con su banda, y continuó activo en el estudio y editando libros hasta sus últimos días.
Hoy se apaga la voz del hombre, pero el mito del Indio Solari y el pogo más grande del mundo se vuelven eternos.







