INTERES GENERAL
26/02/2026
El Gobierno ratificó el bono de $70.000 y condena a los jubilados a perder contra la inflación
Por Jose Manuel Ferrero
Cada mes, los jubilados nacionales aguardan la confirmación de la continuidad del “Bono Extraordinario Previsional”. Este jueves, el Gobierno central volvió a ratificarlo, subrayando su carácter “no remunerativo”. Según la normativa, este monto no es susceptible de descuento alguno ni computable para ningún otro concepto, como el aguinaldo.
Pese a que el decreto sostiene la intención de “mantener el poder adquisitivo de las prestaciones previsionales”, la realidad de los números muestra un escenario complejo. El bono sigue congelado en los $70.000 con los que fue fijado en marzo de 2024. En estos términos, las actualizaciones dispuestas desde la ANSES provocan que los beneficiarios sigan perdiendo la carrera contra la inflación.
De acuerdo con la ley vigente, estos días se dispuso un ajuste basado en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero. Sin embargo, el único valor que se actualiza bajo este índice es el haber formal.
Con este incremento, las jubilaciones mínimas se ubican desde hoy en los $369.600,88. Al sumar el bono fijo de $70.000, el piso garantizado de cobro para cualquier jubilado nacional será de $439.600,88.
La decisión oficial no solo alcanza a los jubilados del sistema contributivo. El alcance de la medida también abarca a:
• Titulares de las prestaciones contributivas a cargo de ANSES.
• Beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).
• Pensiones No Contributivas (PNC) por invalidez y vejez.
• Madres de 7 o más hijos y demás pensiones graciables.
Para aquellos titulares que, por la suma de todas sus prestaciones, perciban un importe superior al haber mínimo, el bono se pagará de forma proporcional. El monto extra será igual a la suma necesaria para alcanzar el nuevo tope de $439.600,88.
En la práctica, mientras el componente formal del sueldo intenta acompañar la inflación, el estancamiento del bono extraordinario funciona como un ancla que erosiona el bolsillo de los adultos mayores mes tras mes.
Pese a que el decreto sostiene la intención de “mantener el poder adquisitivo de las prestaciones previsionales”, la realidad de los números muestra un escenario complejo. El bono sigue congelado en los $70.000 con los que fue fijado en marzo de 2024. En estos términos, las actualizaciones dispuestas desde la ANSES provocan que los beneficiarios sigan perdiendo la carrera contra la inflación.
De acuerdo con la ley vigente, estos días se dispuso un ajuste basado en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero. Sin embargo, el único valor que se actualiza bajo este índice es el haber formal.
Con este incremento, las jubilaciones mínimas se ubican desde hoy en los $369.600,88. Al sumar el bono fijo de $70.000, el piso garantizado de cobro para cualquier jubilado nacional será de $439.600,88.
La decisión oficial no solo alcanza a los jubilados del sistema contributivo. El alcance de la medida también abarca a:
• Titulares de las prestaciones contributivas a cargo de ANSES.
• Beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM).
• Pensiones No Contributivas (PNC) por invalidez y vejez.
• Madres de 7 o más hijos y demás pensiones graciables.
Para aquellos titulares que, por la suma de todas sus prestaciones, perciban un importe superior al haber mínimo, el bono se pagará de forma proporcional. El monto extra será igual a la suma necesaria para alcanzar el nuevo tope de $439.600,88.
En la práctica, mientras el componente formal del sueldo intenta acompañar la inflación, el estancamiento del bono extraordinario funciona como un ancla que erosiona el bolsillo de los adultos mayores mes tras mes.







