POLITICA
19/03/2026
El Gobierno no descarta el envío de buques al Golfo Pérsico pese a la falta de «fierros»
Por Jose Manuel Ferrero
La reciente entrevista del Secretario de Finanzas (en funciones de apoyo a Cancillería), Pablo Quirno, con Eduardo Feinmann en A24, ha dejado un clima de profunda inquietud en el seno de la Armada Argentina. Lejos de disipar las versiones sobre el envío de naves de guerra al Estrecho de Hormuz para asistir a Estados Unidos e Israel en el conflicto contra Irán, el funcionario alimentó la incertidumbre con una respuesta elusiva: "No hay que hablar sobre rumores sino sobre certezas. Todos saben dónde estamos parados" .
Desde la Armada, la respuesta a la ambigüedad oficial fue tajante. Altas fuentes de la fuerza expresaron su malestar por la desconexión entre los deseos geopolíticos y la capacidad operativa real:
"La política no tiene noción de lo obsoleto de nuestros recursos. La gente es buena, pero no hay fierros" , sentenció un importante referente naval.
El diagnóstico técnico es demoledor. Aunque la Armada cuenta con 29 buques, para una misión de esta envergadura se requerirían Destructores y Corbetas en condiciones óptimas:
• De los 3 Destructores disponibles, uno está fuera de servicio.
• De las 6 Corbetas, la más "moderna" es la Gómez Roca, cuya construcción fue firmada por Massera y entregada recién en 2004.
Además, expertos señalan dos impedimentos legales y logísticos insalvables a corto plazo: la falta de autorización del Congreso Nacional y el hecho de que las naves no están operativas para navegaciones de tan larga distancia.
La versión cobró fuerza tras una publicación de Marc Zell, referente de Republicans Overseas, quien afirmó que Argentina enviaría unidades navales para salvaguardar el tráfico marítimo internacional, contrastando la actitud argentina con la negativa del Reino Unido. Zell incluso sugirió que Washington debería reconsiderar su postura sobre Malvinas en favor de Argentina como "recompensa".
Por su parte, el secretario de Comunicación, Javier Lanari, aumentó la tensión al declarar al diario El Mundo: "Si lo solicitara Estados Unidos, sí. Cualquier ayuda que ellos consideren se dará" , aunque aclaró que no existe un pedido formal por el momento.
No es la primera vez que el gobierno de Javier Milei coquetea con la intervención militar. El año pasado ya se había barajado la posibilidad de sumarse a un despliegue en el Caribe contra el régimen de Nicolás Maduro. En aquel entonces, la advertencia de la Armada fue igual de cruda: "Solo tenemos municiones para dos horas de combate" .
Mientras la Cancillería enfrenta críticas por la gestión de los argentinos varados en Medio Oriente, la cúpula naval espera definiciones: ¿es una estrategia de alineamiento discursivo o existe una orden real de enviar barcos que, hoy, apenas pueden salir de sus apostaderos?
Desde la Armada, la respuesta a la ambigüedad oficial fue tajante. Altas fuentes de la fuerza expresaron su malestar por la desconexión entre los deseos geopolíticos y la capacidad operativa real:
"La política no tiene noción de lo obsoleto de nuestros recursos. La gente es buena, pero no hay fierros" , sentenció un importante referente naval.
El diagnóstico técnico es demoledor. Aunque la Armada cuenta con 29 buques, para una misión de esta envergadura se requerirían Destructores y Corbetas en condiciones óptimas:
• De los 3 Destructores disponibles, uno está fuera de servicio.
• De las 6 Corbetas, la más "moderna" es la Gómez Roca, cuya construcción fue firmada por Massera y entregada recién en 2004.
Además, expertos señalan dos impedimentos legales y logísticos insalvables a corto plazo: la falta de autorización del Congreso Nacional y el hecho de que las naves no están operativas para navegaciones de tan larga distancia.
La versión cobró fuerza tras una publicación de Marc Zell, referente de Republicans Overseas, quien afirmó que Argentina enviaría unidades navales para salvaguardar el tráfico marítimo internacional, contrastando la actitud argentina con la negativa del Reino Unido. Zell incluso sugirió que Washington debería reconsiderar su postura sobre Malvinas en favor de Argentina como "recompensa".
Por su parte, el secretario de Comunicación, Javier Lanari, aumentó la tensión al declarar al diario El Mundo: "Si lo solicitara Estados Unidos, sí. Cualquier ayuda que ellos consideren se dará" , aunque aclaró que no existe un pedido formal por el momento.
No es la primera vez que el gobierno de Javier Milei coquetea con la intervención militar. El año pasado ya se había barajado la posibilidad de sumarse a un despliegue en el Caribe contra el régimen de Nicolás Maduro. En aquel entonces, la advertencia de la Armada fue igual de cruda: "Solo tenemos municiones para dos horas de combate" .
Mientras la Cancillería enfrenta críticas por la gestión de los argentinos varados en Medio Oriente, la cúpula naval espera definiciones: ¿es una estrategia de alineamiento discursivo o existe una orden real de enviar barcos que, hoy, apenas pueden salir de sus apostaderos?







