El dilema del arancel cero: ¿Tecnología para todos o industria para nadie? - Diario Ciudadano

INTERES GENERAL

15/01/2026

El dilema del arancel cero: ¿Tecnología para todos o industria para nadie?

Por Jose Manuel Ferrero




La eliminación total de los aranceles a la importación de celulares marca un punto de inflexión en la política económica actual. Por un lado, la premisa oficial resulta seductora y necesaria: en un mundo hiperconectado, el acceso a un dispositivo móvil no es un lujo, sino una herramienta básica de trabajo, estudio e inclusión social. La promesa de una reducción del 30% en los precios finales apunta directamente al bolsillo de una clase media golpeada y a la reducción de la brecha digital que aún fractura a nuestra sociedad.

Para el Gobierno, el camino es la libertad de mercado. La lógica detrás del decreto 333/25 es que, al quitar el "corsé" impositivo, la competencia obligará a los precios a converger con los valores internacionales. El mensaje de los funcionarios es claro: el Estado ya no debe proteger sectores que, a su juicio, encarecen la vida de los ciudadanos. Sin embargo, la advertencia de que el impacto no será inmediato añade una dosis de realismo que los consumidores deberán digerir con paciencia.

En la otra orilla se encuentra el polo industrial de Tierra del Fuego, cuya realidad es mucho más compleja que una simple planilla de costos. La voz de alerta de la Unión Obrera Metalúrgica no es solo un reclamo gremial; es el grito de una provincia cuya estructura vital depende casi íntegramente de un régimen de promoción que tiene más de medio siglo. Para los trabajadores de Río Grande, el arancel cero no se traduce en un nuevo modelo de teléfono, sino en la incertidumbre sobre la continuidad de sus puestos de trabajo y la viabilidad de habitar el extremo sur del país.

El desafío que se abre a partir de este jueves es equilibrar estas dos verdades. No se puede negar que el modelo anterior castigaba al consumidor con precios excesivos, pero tampoco se puede ignorar el impacto social de una apertura que no contemple la reconversión de las capacidades industriales locales. La tecnología llegará más barata, sí, pero el éxito real de esta medida no se medirá solo por el precio en la vidriera, sino por la capacidad del país para absorber este cambio sin desmoronar el tejido productivo y humano de sus provincias.









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