POLITICA
13/11/2025
EE.UU. amplía los motivos de denegación de visados al incluir obesidad y enfermedades graves
Por Tomas Peralta A
En una directiva emitida el 6 de noviembre de 2025, el Departamento de Estado de los Estados Unidos amplió sustancialmente los criterios para denegar visados en base a la regla del “carga pública”. Bajo esta nueva pauta, funcionarios consulares están instruidos a evaluar si un solicitante tiene condiciones médicas como obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, trastornos mentales o graves enfermedades crónicas que podrían derivar en costosos cuidados y dependencia de programas públicos.
La guía recalca que “se debe considerar la salud del solicitante” y que “ciertas condiciones médicas … pueden requerir cientos de miles de dólares de atención”, incluyéndose entre ellas la obesidad, dada su relación con apnea del sueño, hipertensión y otras dolencias. También se debe evaluar si el solicitante tiene suficientes recursos para cubrir esos gastos sin depender de asistencia gubernamental.
Aunque la política históricamente ha excluido de admisión a personas con enfermedades contagiosas graves, el cambio ahora añade enfermedades comunes y crónicas como motivo de revisión para visados de residencia e incluso algunas categorías de no inmigrantes. La administración defiende la medida alegando que busca proteger a los contribuyentes estadounidenses y garantizar que el sistema migratorio no se convierta en una carga para los servicios públicos.
Por su parte, organizaciones de inmigración y derechos humanos advierten que esta política podría producir discriminación contra personas con condiciones de salud gestionables, además de generar incertidumbre entre solicitantes de todo el mundo.
La guía recalca que “se debe considerar la salud del solicitante” y que “ciertas condiciones médicas … pueden requerir cientos de miles de dólares de atención”, incluyéndose entre ellas la obesidad, dada su relación con apnea del sueño, hipertensión y otras dolencias. También se debe evaluar si el solicitante tiene suficientes recursos para cubrir esos gastos sin depender de asistencia gubernamental.
Aunque la política históricamente ha excluido de admisión a personas con enfermedades contagiosas graves, el cambio ahora añade enfermedades comunes y crónicas como motivo de revisión para visados de residencia e incluso algunas categorías de no inmigrantes. La administración defiende la medida alegando que busca proteger a los contribuyentes estadounidenses y garantizar que el sistema migratorio no se convierta en una carga para los servicios públicos.
Por su parte, organizaciones de inmigración y derechos humanos advierten que esta política podría producir discriminación contra personas con condiciones de salud gestionables, además de generar incertidumbre entre solicitantes de todo el mundo.







