INTERES GENERAL
06/01/2026
Alerta en el equipo económico: la inflación de diciembre se aceleró y cerró el 2025 al alza
Por Jose Manuel Ferrero
El proceso de desinflación, que el Gobierno esgrimía como el principal éxito de su gestión y argumento central para profundizar el ajuste fiscal, sufrió un traspié en el último tramo de 2025. Tras meses de una tendencia decreciente, los datos de diciembre marcan un cambio de ritmo que enciende las alarmas en la Casa Rosada.
De confirmarse las previsiones de las consultoras privadas, el IPC de diciembre se ubicaría muy cerca del 2,5%, quebrando la racha de descensos que se había consolidado hasta mediados de año.
Luego de un octubre que ilusionó al mercado con una cifra del 1,4%, la dinámica de precios volvió a recalentarse en el último bimestre. La evolución reciente muestra que el camino hacia la estabilidad no es lineal:
• Septiembre: 2,1%
• Octubre: 1,4%
• Noviembre: 2,5%
• Diciembre (proyectado): entre 2,5% y 2,6%
Este "escalón ascendente" de fin de año socava el principal activo político del Gobierno, justo cuando el presidente Javier Milei y su equipo económico reiteran que, para mediados de 2026, el índice de inflación comenzará con "cero".
Según el último informe de la consultora Analytica, la quinta semana de diciembre registró una variación del 0,6% en alimentos y bebidas en el Gran Buenos Aires. El promedio de las últimas cuatro semanas para este rubro escaló al 3,3%, empujando el nivel general hacia arriba.
En la misma línea se ubicaron otros reportes privados:
• C&T: 2,6%
• Libertad y Progreso: 2,5%
• Eco Go: 2,5%
Si bien diciembre es un mes tradicionalmente marcado por la fuerte estacionalidad de las fiestas, en 2025 este factor se vio potenciado por un incremento sensible en el precio de la carne, un producto de alta incidencia en la canasta básica argentina.
La suba de precios pone bajo la lupa la efectividad del programa libertario. El Ejecutivo defiende el ajuste fiscal como la herramienta madre para erradicar la inflación, bajo la premisa de que el equilibrio en las cuentas públicas es la única garantía de estabilidad.
Sin embargo, desde los sectores detractores sostienen que este ajuste se produce en paralelo a una recesión que no cede y que está impactando de forma directa en los niveles de producción y empleo. Para estos analistas, el freno en la desinflación es una señal de alerta sobre los límites de la estrategia oficial frente a una economía que todavía no logra reactivarse.
De confirmarse las previsiones de las consultoras privadas, el IPC de diciembre se ubicaría muy cerca del 2,5%, quebrando la racha de descensos que se había consolidado hasta mediados de año.
Luego de un octubre que ilusionó al mercado con una cifra del 1,4%, la dinámica de precios volvió a recalentarse en el último bimestre. La evolución reciente muestra que el camino hacia la estabilidad no es lineal:
• Septiembre: 2,1%
• Octubre: 1,4%
• Noviembre: 2,5%
• Diciembre (proyectado): entre 2,5% y 2,6%
Este "escalón ascendente" de fin de año socava el principal activo político del Gobierno, justo cuando el presidente Javier Milei y su equipo económico reiteran que, para mediados de 2026, el índice de inflación comenzará con "cero".
Según el último informe de la consultora Analytica, la quinta semana de diciembre registró una variación del 0,6% en alimentos y bebidas en el Gran Buenos Aires. El promedio de las últimas cuatro semanas para este rubro escaló al 3,3%, empujando el nivel general hacia arriba.
En la misma línea se ubicaron otros reportes privados:
• C&T: 2,6%
• Libertad y Progreso: 2,5%
• Eco Go: 2,5%
Si bien diciembre es un mes tradicionalmente marcado por la fuerte estacionalidad de las fiestas, en 2025 este factor se vio potenciado por un incremento sensible en el precio de la carne, un producto de alta incidencia en la canasta básica argentina.
La suba de precios pone bajo la lupa la efectividad del programa libertario. El Ejecutivo defiende el ajuste fiscal como la herramienta madre para erradicar la inflación, bajo la premisa de que el equilibrio en las cuentas públicas es la única garantía de estabilidad.
Sin embargo, desde los sectores detractores sostienen que este ajuste se produce en paralelo a una recesión que no cede y que está impactando de forma directa en los niveles de producción y empleo. Para estos analistas, el freno en la desinflación es una señal de alerta sobre los límites de la estrategia oficial frente a una economía que todavía no logra reactivarse.







