POLITICA
13/04/2026
Alberto Fernández rompe el silencio: «Se quejaban de que vivía borracho y yo no tomo alcohol»
Por Jose Manuel Ferrero
En una extensa entrevista concedida este domingo a un medio digital, el expresidente Alberto Fernández realizó un pormenorizado descargo sobre su paso por la Casa Rosada. Con el objetivo de reposicionarse en el debate público, el exmandatario buscó desmentir ataques personales y contrastar sus políticas sanitarias con el modelo de gestión de Javier Milei.
Uno de los momentos más tensos de la charla fue cuando Fernández decidió enfrentar las versiones que circularon en diversos medios sobre su vida privada en la Quinta de Olivos. El expresidente fue tajante al desmentir rumores sobre supuestos excesos durante su mandato:
"Se quejaba de que vivía borracho y yo soy abstemio, no tomo alcohol", disparó, calificando de "barbaridades" las críticas de ciertos sectores del periodismo.
Con esta declaración, Fernández intentó marcar una línea divisoria entre lo que denominó "rumores de pasillo" y su realidad cotidiana como jefe de Estado, denunciando una supuesta campaña de desprestigio en su contra.
Al analizar los años críticos de la crisis sanitaria global, el exmandatario defendió con vehemencia el rol del Estado. Según sus propias cifras, "nadie habla de las 10.700.000 personas que salvó la salud pública" bajo su gestión.
Fernández utilizó una metáfora para describir la dificultad de gobernar durante el COVID-19, comparando la experiencia con "caminar en un pantano" debido a la incertidumbre constante. No obstante, aprovechó el punto para lanzar un dardo directo a la actual administración: se preguntó qué sucedería con el país si una pandemia similar ocurriera en el "contexto" actual, en clara alusión a las políticas de ajuste y desfinanciamiento de La Libertad Avanza.
El expresidente también cuestionó duramente la comunicación oficial del actual Ejecutivo. Criticó que Javier Milei hubiera "destinado tiempo para sacar 1.000 tuits" durante el fin de semana de Semana Santa, sugiriendo una desconexión entre las prioridades del actual presidente y las necesidades urgentes de la ciudadanía.
Puntos clave de la reaparición de Fernández:
• Defensa del Estado: Reivindicó la inversión en salud frente al modelo libertario.
• Ataque a la "batalla cultural": Sostuvo que el gobierno actual prioriza las redes sociales por sobre los conflictos estructurales.
• Desmentida personal: Reafirmó su carácter de abstemio frente a las críticas mediáticas.
Esta reaparición pública de Fernández se produce en un clima de alta polarización, donde el exmandatario busca blindar su legado frente a lo que considera una "campaña de desprestigio" y un presente de creciente incertidumbre social y económica.
Uno de los momentos más tensos de la charla fue cuando Fernández decidió enfrentar las versiones que circularon en diversos medios sobre su vida privada en la Quinta de Olivos. El expresidente fue tajante al desmentir rumores sobre supuestos excesos durante su mandato:
"Se quejaba de que vivía borracho y yo soy abstemio, no tomo alcohol", disparó, calificando de "barbaridades" las críticas de ciertos sectores del periodismo.
Con esta declaración, Fernández intentó marcar una línea divisoria entre lo que denominó "rumores de pasillo" y su realidad cotidiana como jefe de Estado, denunciando una supuesta campaña de desprestigio en su contra.
Al analizar los años críticos de la crisis sanitaria global, el exmandatario defendió con vehemencia el rol del Estado. Según sus propias cifras, "nadie habla de las 10.700.000 personas que salvó la salud pública" bajo su gestión.
Fernández utilizó una metáfora para describir la dificultad de gobernar durante el COVID-19, comparando la experiencia con "caminar en un pantano" debido a la incertidumbre constante. No obstante, aprovechó el punto para lanzar un dardo directo a la actual administración: se preguntó qué sucedería con el país si una pandemia similar ocurriera en el "contexto" actual, en clara alusión a las políticas de ajuste y desfinanciamiento de La Libertad Avanza.
El expresidente también cuestionó duramente la comunicación oficial del actual Ejecutivo. Criticó que Javier Milei hubiera "destinado tiempo para sacar 1.000 tuits" durante el fin de semana de Semana Santa, sugiriendo una desconexión entre las prioridades del actual presidente y las necesidades urgentes de la ciudadanía.
Puntos clave de la reaparición de Fernández:
• Defensa del Estado: Reivindicó la inversión en salud frente al modelo libertario.
• Ataque a la "batalla cultural": Sostuvo que el gobierno actual prioriza las redes sociales por sobre los conflictos estructurales.
• Desmentida personal: Reafirmó su carácter de abstemio frente a las críticas mediáticas.
Esta reaparición pública de Fernández se produce en un clima de alta polarización, donde el exmandatario busca blindar su legado frente a lo que considera una "campaña de desprestigio" y un presente de creciente incertidumbre social y económica.







